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La artritis psoriásica (APs) es un tipo de artritis inflamatoria asociada a la psoriasis. Las personas que la padecen, pueden presentar dolor articular, rigidez e inflamación de los dedos, acompañados de lesiones escamosas en la piel, y uñas con surcos y hoyuelos.
La Artritis Psoriásica es una enfermedad autoinmune
Al igual que en la psoriasis y en la artritis reumatoide, en la Artritis Psoriásica el propio sistema inmune (de defensa) ataca las articulaciones y la piel, provocando que las células de la piel crezcan demasiado rápido y aparezcan como placas rojas y escamosas sobre la superficie de la piel (psoriasis). Las células del sistema inmune también pueden producir inflamación y dolor en sus articulaciones.
Si la APs no se trata, puede haber deterioro irreversible de las articulaciones y discapacidad. Por lo que si usted considera que puede tener síntomas de APs, consulte a su médico lo antes posible.
La Artritis Psoriásica es una enfermedad progresiva
Para muchas personas con Artritis Psoriásica (APs), los síntomas pueden ser leves. Sin embargo, se estima que en la mitad de las personas con APs, la enfermedad evoluciona a una forma grave similar a la artritis reumatoide.
Si no se trata, la APs a menudo es progresiva. Cada día que progresa la APs sin un tratamiento apropiado, las articulaciones pueden continuar dañándose.
Las causas son desconocidas
Nadie sabe con seguridad qué hace que se presente la enfermedad. Lo que se sabe hasta el momento es que:
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Los factores ambientales como las infecciones o los traumatismos pueden estar involucrados.
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Puede ser hereditaria. La Artritis Psoriásica (APs) a menudo se presenta en varios miembros de la familia, pero se desconoce la causa genética exacta.
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La APs no es contagiosa. Usted no puede adquirirla por el contacto con la otra persona ni tampoco la puede transmitir.
Continúan las investigaciones acerca de las causas de la APs
© 2007, Wyeth Pharmaceuticals.
SOP ENB03-07
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