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La Artritis Reumatoide (AR) puede aparentar ser una enfermedad que solo afecta las articulaciones sin embargo no es así. Lo que sucede en la Artritis Reumatoide (AR) es que el propio sistema inmunológico ataca a las articulaciones, produciendo dolor crónico y deterioro irreversible de estas
La Artritis Reumatoide es una enfermedad crónica
El daño articular es causado por la inflamación; la inflamación es el proceso que el sistema inmune emplea para combatir infecciones y curar heridas. Normalmente, una vez que el cuerpo elimina una infección, la inflamación se detiene. Sin embargo, en la AR el sistema inmune identifica erróneamente a las articulaciones y a algunos órganos como extraños y los ataca, produciéndoles daño.
Aunque el dolor y la inflamación se estén controlando con analgésicos (medicamentos que alivian el dolor), puede ser que el daño en la Artritis Reumatoide (AR) continúe. Dichos medicamentos no modifican ni detienen el proceso de la enfermedad que produce el daño en las articulaciones y los huesos. Este daño es permanente. A diferencia de muchas lesiones que se curan con el tiempo, el deterioro de las articulaciones, huesos y cartílago producido por la AR no se revierte.
Debido a que no se puede revertir el daño, es importante que acuda al médico para que le haga un diagnóstico oportuno y le inicie el tratamiento que ayude a retardar o detener la progresión de la enfermedad.
El daño es progresivo
Si la AR no se trata el daño puede aumentar. Dicho daño inicia en el recubrimiento de las articulaciones, luego se extiende al cartílago y finalmente desgasta o erosiona el hueso, de forma similar a lo que sucede cuando un río corre por un valle, desgastando la tierra día con día. De la misma forma, si la AR no se trata adecuadamente y progresa, las articulaciones pueden seguir desgastándose.
Es importante señalar que la artritis reumatoide no afecta únicamente a las articulaciones, frecuentemente daña otros órganos, por ejemplo, un porcentaje elevado de pacientes con esta enfermedad desarrolla resequedad en ojos, boca, nariz y piel como consecuencia del daño de las glándulas encargadas de producir saliva, lágrimas, moco y grasa para la piel. Algunos pacientes presentan alteraciones en el funcionamiento de la glándula tiroides, otros tienen alterada la función pulmonar como consecuencia de la enfermedad. Cuando la artritis se encuentra activa, es decir, en fase de inflamación, las sustancias producidas por las células de defensa, provocan síntomas como pérdida de peso, falta de apetito, cansancio intenso y posiblemente alteraciones emocionales.La causa de la AR es desconocida: Nadie sabe por qué en la AR, el sistema inmune ataca a las articulaciones sanas o qué es en sí lo que desencadena la enfermedad.
• La AR pudiera tener un factor hereditario. A menudo la AR se presenta en varios miembros de una misma familia, sin embargo, se desconoce la razón por la cual algunos descendientes de los pacientes la presentan y otros no La AR no es contagiosa –no se adquiere por tener contacto con el enfermo y tampoco el paciente la puede transmitir.
• La AR se presenta más frecuentemente en las mujeres, al menos tres veces más que en hombres.
• La AR se puede relacionar con el envejecimiento. El riesgo de desarrollar AR aumenta a medida que las personas envejecen.
· • La AR se puede relacionar con varios factores ambientales, incluyendo el tabaquismo. El tabaquismo aumenta el riesgo de desarrollar AR.Hoy en día continúan las investigaciones sobre las causas de la AR.
La Artritis Reumatoide lo puede afectar no sólo físicamente
La AR puede afectar su vida en muchos aspectos. La persona que la padece tiene que enfrentar no sólo los síntomas físicos que presenta y su tratamiento, sino también el impacto psicológico de la enfermedad.
© 2007, Wyeth Pharmaceuticals.
SOP ENB03-07
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